De cuatro en cuatro años el mundo vibra con un evento deportivo mas apasionante del planeta, la Copa del Mundo de Fútbol. Las mejores selecciones nacionales, los mas destacados jugadores, los avances en la tecnología siguen despertando interese del publico a cada nueva edición del campeonato.

En 2006 Alemania recibió la décima octava Copa del Mundo, un espectáculo que durante 76 años sufrió modificaciones pero conserva básicamente el mismo espirito que aun hoy apasiona aficionados y profesionales: una mezcla de destreza física, estrategia de equipo y orgullo nacional, con 11 jugadores dispuestos a dar todo para alcanzar la
mayor gloria del fútbol mundial.

En 1974 el astro del fútbol holandés Johan Cruyff lideraba la revolución del “fútbol total” como capitán de un equipo apodado de “naranja mecánica”, el rey Pelé se retiraba definitivamente de la selección brasileña- no si antes dar a su país la Copa
Jules Rimet
– e a FIFA estrenaba un nuevo trofeo.

En esa época la guerra fría había dividido el mundo en dos mitades y Alemania era la expresión mas literal y dramática de esa
separación: un extenso muro atravesaba Berlín y marcaba los limites entre el leste comunista y el oeste democrático. A pesar de los conflictos ideológicos y políticos,
Alemania occidental fue organizadora del Mundial de fútbol en su décima edición e la ganadora de la Copa con una poderosa plantilla liderada pelo “kaiser” Franz Beckenbauer.

Mucho ya ocurrió desde esa época. Pelé se transformó en una leyenda viva, el mundo futbolístico asistió al declino de Diego Maradona – el astro argentino que disputaría el título de mejor jugador de siempre, Cruyff y Beckenbauer también colgarán sus zapatillas para se transformaren en entrenadores de suceso.
En el ámbito internacional, el muro que dividió los alemanes durante décadas finalmente se desmoronó con todo el bloco soviético y la Alemania se reunificó

Treinta e dos anos después , Alemania vuelve como anfitriona del campeonato, en un mundo muy distinto do de 1974. La bipolaridad de la guerra fría fue substituida por la globalización y proximidad que las redes de interconexión ofrecen. Con el lema “Un mundo entre amigos” Alemania
mostró su nueva cara…

La organización de la Copa del mundo es siempre un desafío deportivo, técnico y económico y para su realización es necesario tener una
verdadera maquina pela cual circulan miles de euros: derechos de transmisión, merchandising, obras de infra estructura todo se traduce en cuantías que impresionan por su numero de ceros a la derecha, pero que son las que hacen realidad uno de los espectáculos mas vistos en todo el planeta.

Se consideramos que el fútbol mueve unos 280 billones de euros al año con mas de 200 millones de jugadores activos, registrados en 204 asociaciones oficiales no es de extrañar que nadie quiera quedarse fuera del espectáculo. Durante el mundial Corea- Japón las naciones anfitrionas ganaron cerca de 1.780millones de euros de lucro.

El gran espectáculo mundial es sobretodo un negocio muy rentable